Planificación con SCRUM VS planificación tradicional

Una de las cuestiones que suele ser poco valorada o no entenderse con facilidad al implantar prácticas ágiles es el cambio de chip que conlleva la planificación ágil en cuanto a la planificación tradicional.

Durante la ejecución del proyecto el plan suele ser visto más como un apoyo para el control del proyecto que para gestionar la posible re-planificación y reorientación del proyecto.

En ámbitos de proyecto con una alta dinámica en cuanto a cambios, la planificación y el plan, para ser útiles, deben acoplarse al día a día del proyecto.

La planificación ágil parte de la idea de planificar en función a los objetivos de negocio en lugar de tareas (a diferencia de la planificación tradicional), priorizando los que aportan más valor, y esperando a dar detalle a objetivos y tareas conforme se va acercando el momento de construcción de estos objetivos, cuando la indeterminación se va reduciendo, de manera que se amortiza el esfuerzo de planificar de manera detallada.

A continuación se muestran los conceptos comunes y las especificidades de cada uno de los planteamientos de planificación mencionados.

Conceptos comunes entre planificación con SCRUM Vs planificación tradicional

Para la planificación de un proyecto existen varios conceptos básicos:

  • El triángulo de hierro, como metáfora de la relación que existe entre los  objetivos del proyecto (alcance), tiempo y coste, de manera que cualquier modificación en el alguno de estos parámetros implica la variación de otro.
    • Si se quiere negar esta relación y cambiar alguno de estos parámetros forzando mantener fijos los otros, se produce un impacto en la calidad, entendida ésta como (1) proporcionar al cliente lo que espera, (2) minimizar defectos y (3) disponer de una buena calidad interna del producto, de manera que se puedan hacer modificaciones o mejoras en el producto con un coste acotado.
  • Los riesgos asociados y las acciones a realizar para mitigarlos.
  • Hitos externos que van a condicionar entregas parciales, versiones o fases.
  • Las dependencias funcionales y las dependencias e integraciones entre componentes técnicos, las cuales introducen precedencias a considerar en la planificación.
  • La cohesión de los distintos trabajos que se van realizando, de manera que se ahorren esfuerzos por abordar determinados trabajos de manera conjunta.

Diferencias entre planificación ágil y tradicional

Aspecto de la planificación Enfoque tradicional Enfoque ágil
Asignación de responsables y estimación del trabajo Normalmente se realiza una pre-asignación de los responsables del proyecto. Estas decisiones de estimación y asignaciones no suele tomarlas el equipo de trabajo sino agentes externos. La autogestión del equipo es uno de los pilares principales de las metodologías ágiles. Asimismo el equipo realiza la estimación del esfuerzo a realizar. La asignación de responsables normalmente se posterga hasta que comience el trabajo y allí es donde los mismo miembros asignan responsabilidades.
Ordenamiento del trabajo Se basa en el ordenamiento de las tareas técnicas y sus dependencias. El cliente no es tomado en cuenta durante ese ordenamiento. La prioridad de las tareas las decide el cliente, considerando el valor del ítem en función del resultado final. Los ítem de mayor prioridad se realizan en los primero sprints.
Elementos del plan Los elementos constan de fases o tareas, que normalmente se refieren a actividades técnicas que realizará el equipo y no a elementos explícitamente solicitados por el cliente. Se suelen incluir tareas al inicio o cierre del proyecto. Los elementos constan de sprint que tienen ítems de trabajo a realizar. Los ítems de trabajo son parte del resultado final del proyecto, es el cliente quien los establece. Normalmente no se incluye el trabajo asociado al inicio y cierre del proyecto, el trabajo en un sprint se centra en lo que sería la ejecución del proyecto.
Frecuencia de los hitos suelen estar bastante distanciados y no son regulares. Son muy regulares y frecuentes, los sprints deben coordinarse para que tengan la misma duración. Normalmente un sprint no debería durar más de un mes.
Gestión de enlace Se hace una distribución global de todo el trabajo indicando fechas de inicio y término de tareas. El alcance suele ser fijo y acorde a él se establecen los recursos y plazos, los cuales podrían quizás irse ajustando Se cuenta con un Backlog (una lista ordenada de todo el trabajo pendiente). Poco antes de iniciar un sprint se recogen los ítems más prioritarios del Backlog y se incluyen en el próximo sprint contrastando el esfuerzo asociado con la capacidad del equipo. Los cambios se reflejan en el Backlog modificando o añadiendo ítems, ante cualquier cambio se debe evaluar el punto del Backlog hasta el cual se sigue considerando como alcance del proyecto. Es decir, lo usual es fijar los recursos  y plazos, y dar la oportunidad de introducir cambios, los cuales posiblemente dejen fuera parte de los ítems inicialmente incluidos en el proyecto (serían ítems de menos valor para el cliente)

 

Conclusión

Queda claro que los dos tipos de planificación pueden ser válidos, sin embargo, en cuestiones de gestión de procesos durante el desarrollo del proyecto las metodologías ágiles aportan más valor que las tradicionales.

Al centrarse en las necesidades del proyecto involucrando al cliente en cada sprint, se reduce la necesidad de hacer cambios que afecten al producto final de manera considerable, de forma contraria la planificación tradicional solo involucra al clientes en las fases iniciales y finales del proyecto.

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24 mayo, 2019
Instituto de Educación Superior dedicado a la investigación y desarrollo de experiencias de aprendizaje significativo intensivas en uso de Tecnología.

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